22 noviembre 2017

El mercado y la globalización: En el centenario del nacimiento de José Luis Sampedro

José U. Bernardos Sanz

La obra económica del profesor Sampedro se centró en las grandes áreas que componen la estructura económica, especialidad de la que fue catedrático de la universidad Complutense de Madrid hasta su jubilación.  Sus publicaciones abarcan un extenso y variado conjunto de temas, pero uno de los que trató con especial interés tanto académico como personal fue el relacionado con el subdesarrollo y posteriormente los efectos de la globalización.  Escribió sobre estos temas con ánimo de que, sin dejar de mantener el rigor académico, sus escritos pudieran comprenderse por el mayor número de lectores posible.

En este plano divulgativo publicó en el año 2002 un libro, editado por Destino, que se titula Elmercado y la globalización, con ilustraciones de Santiago Sequeiros.

Sampedro explica en este libro la diferencia entre lo que la ciencia económica clásica ha considerado el mercado perfecto, y lo que en la realidad consiste el mercado.  Sampedro plantea que el principio smithiano de un mercado desregulado, donde actúa la famosa “mano invisible” para la mejor producción y distribución de bienes y servicios, no existe en la realidad, debido a la posición de fuerza que determinados agentes económicos imponen, lo que en definitiva saca del mismo a muchas personas que tienen escasos medios para poder elegir. El dinero es, en definitiva, quien marca el poder de decisión y la brecha entre unos y otros, que se agranda por la creciente desigualdad que se produce como consecuencia de los procesos de acumulación capitalista en pocas manos. Además el criterio de beneficio como elemento principal del funcionamiento del mismo hace que se produzcan efectos negativos sobre la distribución de la riqueza o la conservación del medio ambiente. Frente a esta situación, Sampedro no propugna un sistema alternativo al mercado, que lo considera esencial, sino su regulación, de modo que sean otros principios y criterios, no el dinero, el que permita el logro de los fines sociales que debe regir el crecimiento económico, de modo que pueda dar oportunidades a los más desfavorecidos para acceder a bienes y servicios, como la salud o la educación que permitan mejorar sus condiciones.

Además, como fruto del desarrollo tecnológico, el mercado se ha hecho global. Lo que entendemos por globalización es el proceso por el que los bienes y los capitales circulan de forma tremendamente rápida por todo el mundo gracias a unas redes de comunicación que ofrecen información simultánea en cualquier punto del mundo.  Los efectos según Sampedro se han hecho notables en particular a la hora de agrandar la brecha entre los que controlan el capital y buena parte del resto de la población, expuesta a sus movimientos y las estrategias para obtener los mayores beneficios.

Sampedro plantea alternativas para controlar este nuevo mercado global, ya que las posiciones clásicas de las políticas de los Estados se han quedado por detrás de estos potentes grupos económicos, que no conocen fronteras, planteando la coordinación y la integración a través de organismos supranacionales, pero que no estén guiados por los intereses de los Estados Unidos, que actúa como un imperio sin principios de cooperación ni de cumplimiento de acuerdos internacionales como el Tratado de Kioto o la formación de un Tribunal Penal Internacional.


En definitiva, el profesor Sampedro plantea la necesidad de un mercado global “con rostro humano”, donde los principios de cooperación y control sobre los grupos económicos permitan  a la población beneficiarse de los avances tecnológicos y al mismo tiempo se planteen medidas globales para solucionar problemas como los derivados de la degradación del medio ambiente.  De ahí que el mundo distinto que nos espera con estos cambios pueda reducir la brecha de desigualdad y mejorar el bienestar de la población. 

José Luis Sampedro en la Biblioteca de la UNED